El Ayuntamiento concluye la restauración de las fachadas de la Casa Consistorial

El Ayuntamiento de Sevilla ha concluido hoy la tercera fase de la restauración de la fachada de la casa Consistorial de Sevilla, esculpida en los siglos XVI y XX, que da hacia la Plaza San Francisco, una obra promovida por el Patronato del Real Alcázar y por la Casa Consistorial.

Según la autora del proyecto y directora de la obra, la arquitecta María Dolores Robador, “la restauración ha consistido en la limpieza, refuerzo de elementos estructurales lesionados, consolidación y afianzamiento de elementos escultóricos deteriorados, ensamblado de piezas sueltas, eliminación de morteros degradados y sustitución por morteros compatibles controlados, impermeabilización de las cornisas y gárgolas, y, finalmente, consolidación y protección de las esculturas de piedra”.

Así, Robador ha explicado que “se ha hecho un esfuerzo en la restauración y la metodología seguida, respetando los criterios de restauración y contando con muy buenos trabajadores y materiales adecuados”; y ha añadido que “los materiales empleados han sido iguales a los originales con los que se construyó este edificio, consiguiendo no desvirtuar las cualidades de este edificio y su armonía”.

De esta manera, María Dolores Robador ha destacado que “en este edificio labrado en piedra la sillería, por sus superficies lisas, ha sufrido menos deterioro que las piedras talladas escultóricamente, donde abundaban las lesiones, en ocasiones graves”; y ha resaltado que “prácticamente tenía todo tipo de alteraciones que urgían su restauración, y además en intervenciones pasadas se aplicaron métodos no apropiados, cuyos efectos nocivos han ido apareciendo a lo largo del tiempo”.

De igual modo, la directora de la obra ha comentado que “el emperador Carlos V quiso dejar huella de su imperio y mandó construir en piedra en Sevilla un edificio imperial, uno de los mejores de su época con influencias italianas, con brillante arquitectura y la más exquisita y delicada escultura en su programa decorativo”.

Las Casas de Cabildo de la plaza de San Francisco se construyeron en estilo Renacentista Plateresco (1527-1574), siendo lo más avanzado de aquella época, coincidiendo con la mayor prosperidad de Sevilla. No tuvieron las colosales dimensiones de las Casas Consistoriales de las ciudades italianas o centroeuropeas, pero superaron en nivel arquitectónico y decorativo.

Los elementos simbólicos expresan un riquísimo programa iconográfico, grandilocuente y heroico, cuya vinculación con la ciudad y su historia es patente, tallando en la piedra los emblemas carolinos, el toisón de oro, las armas imperiales y las columnas de Hércules. La labor de selección de motivos no fue sencilla y se debió de buscar la colaboración de algún humanista, conocedor profundo de la ciudad y de la cultura. Los hitos claves del discurso iconográfico los situó en medallones, remates de puertas y ventanas y en las inscripciones. Uno de los puntos centrales fue la exaltación y alabanza de la persona del emperador. A él se dedicó, además de las armas imperiales, la Cruz de Borgoña con la corona, las columnas con el Plus Ultra además de otros muchos elementos, todo ello completado con la exaltación de la Justicia que llegaba a los gobernantes por medio del Emperador.