María Luisa Guardiola: «Sevilla es la ciudad maravillosa donde nací»

¿Qué es Sevilla?
La ciudad maravillosa donde nací y fuera de la cual nunca habría podido vivir.

Si Sevilla fuera una flor sería…
¿Una flor, tan sólo una? Mejor un ramo con nardos de la Virgen, azucenas de la Giralda, azahar y lirios morados.

Si Sevilla fuera un olor…
El perfume de una moña de jazmines, con su denso aroma dulzón, una noche de verano.

Si Sevilla fuera un sonido…
El rumor inquieto de los juegos del agua en albercas encaladas con bordes teñidos de azul añil.

Si Sevilla fuera una canción sería…
Cantar del pueblo andaluz / que todas las primaveras anda pidiendo escaleras para subirse a la Cruz.

Si Sevilla fuera un libro sería…
Bécquer, máxima expresión artística sevillana. Poesía exquisita, auténtica, intimista, confidencial, pretendiendo siempre lo imposible, coraje y llanto. Eternamente joven.

Si Sevilla fuera una tapa sería…
Una tacita de caracoles con mucho caldito.

Si Sevilla fuera un barrio sería…
Del Baratillo a Santa María la Blanca, del Cristina al Salvador.

Si Sevilla fuera una calle sería…
La calle San Fernando flanqueada por el Alcázar y la Fábrica de Tabaco, a sus pies el Tagarete del que no debemos olvidar nunca que sigue su eterno camino hacia el Guadalquivir.

Si Sevilla fuera un paseo sería por…
El parque de Mª Luisa o por el Alcázar a la hora mágica del crepúsculo de la tarde.

Si Sevilla fuera un parque sería…
Un diseño de fresco patio interior, repleto de guapas, helechos y pilistras con una una palmera en el centro larga como un junco, ahilada por las ansias de acariciar el cielo. Patinillo árabe en el que quepa una hamaca, con un arriate, un grupo de macetas y un tiesto en la pared. Y una alegre azotea llena de claveles reventones, geranios, gitanillas, y el jazminero y la dama de noche en 1/2 latones pintados de verde. Envuelta toda ella por tejados, espadañas y torres moras ó cristianas recortadas en el horizonte.

Si Sevilla fuera una Hermandad de Penitencia sería…
Mejor una Hermandad Sacramental: La del Sagrario, o una Hermandad de Gloria: La Pura y Limpia del Postigo del Aceite.

Si Sevilla fuera una playa sería…
Campo, campo, campo. Entre los olivos, los cortijos blancos (A. Machado). Pero podría ser alguna duna del Coto con un sombrajo. Olas blancas espumosas y en la orilla, muchas conchas y caracoles.

Si Sevilla fuera una expresión sevillana, la que más utiliza es…
Casi ná.

Si Sevilla fuera un café ¿sacarina o azúcar?
Azúcar y si es moreno mejor.

Si estoy lejos, lo que más echo de menos de Sevilla es…
E l que siempre pasa algo. Carta : » Estoy bien, aquí se está bien, pero……. nunca pasa nada, ni va a pasar como en Sevilla”.

Si estoy lejos, de lo que más presumo de mi ciudad es…
De que somos muy capaces del ”a mal tiempo buena cara”.

Si tuviera que mostrar un rincón especial a un turista ¿Qué enseñaría y por qué?
El Hospital de la Santa Caridad, es nuestra esencia, una amalgama de solidaridad y arte sin lujo ni ostentación. Iglesia incomparable, de una belleza increíble.

Si tuviera que hacer un regalo sevillano ¿qué regalaría y por qué?
Albero, un tarrito con albero. A mí me dice mucho.

¿Aljarafe o Bermejales?
Roma cuando conoció el Aljarafe se asentó ahí, pero los Bermejales está más cerca de la marisma. Toros, caballos, arroz, sal, gallos azules. Por algo Hércules, aniquilado Gerión, manda construir Híspalis. Marismas del Guadalquivir / donde se quedaron los moros /que no se quisieron ir. (F.Villalón)

¿Qué es el Guadalquivir además de un río?
Eso algo maravilloso donde se quedan todos los que no se quieren ir.

¿Qué reluce en Sevilla, además de una torre?
Su historia que alberga cuatro culturas y su contenido monumental.

¿Hacia donde prefiere que señale el Giraldillo?
Hacia el norte para nunca dejar de ser Sur, donde como dijo Cernuda la oscuridad y la luz son bellezas iguales.

A Sevilla le sobra…
Cierta apatía quietista que afecta a su voluntad, conformándose más con ilusiones momentáneas que con realidades definitivas.

A Sevilla le falta…
Entusiasmo con que rehacer su grandeza de siempre, para devolverla a su universalidad.

(*) María Luisa Guardiola es presidenta de ANDEX.