«Que todo el mundo sea rociero»

JUAN PABLO II Y EL ROCÍO

«Que todo el mundo sea rociero»

SS Juan Pablo II fue el primer Papa que rezó en el Santuario de la Virgen del Rocío

Miles de rocieros llegados de todas partes, también muchos desde Sevilla, acudieron el 14 de junio de 1993 a la llamada de el Papa Juan Pablo II ante la Virgen del Rocío. Juan Pablo II accedió al Santuario por la puerta que asoma a la marisma.

Mientras miles de fieles esperaron la bendición bajo el balcón del Santuario. El Papa dirigió desde allí su mensaje a todos los rocieros del mundo. En su alocución, el Santo Padre habló de la auténtica devoción a la Virgen María y de sus caminos y expresiones.