Sandra Ibarra presenta sus Pañuelos con arte en Sevilla

La ex modelo Sandra Ibarra, presidenta de la fundación de lucha contra el cáncer que lleva su nombre, ha elegido la IX edición de la Pasarela New Models, organizada por la Agencia de Modelos MMExpression, para presentar en Sevilla su colección de Pañuelos con Arte, un proyecto que forma parte de la Escuela de Supervivientes de esta entidad y cuyo objetivo es transformar el estigma de llevar pañuelo y convertirlo en símbolo de fuerza y solidaridad.

Estos pañuelos, que pueden utilizarlos pacientes oncológicas y cualquier persona que desee sumar esfuerzos y mostrar su solidaridad, cuenta con un estampado que se basa en la obra de la artista brasileña Christina Oiticica. La colección se confecciona en Melilla (Lal La Buya), en talleres de formación para la creación y consolidación de empresas textiles. Sus creadoras son mujeres supervivientes de maltrato de género y/o en riesgo de exclusión social, con dificultades para insertarse en el marcado laboral.

El proyecto se ha inspirado en los principios impulsados por la Iniciativa de Moda Ética del Centro de Comercio Internacional, dependiente de las Naciones Unidas: “Aprovisionar los mercados de moda ética es un medio innovador de lucha contra la pobreza. Un número creciente de consumidores quiere comprar productos de alta calidad y buen diseño que sean sostenibles desde el punto de vista ambiental, ayuden a grupos desfavorecidos y se fabriquen en buenas condiciones de trabajo”.

Además, La Buya es coherente con el Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades 2014-2016 del Gobierno español, que implica a distintas administraciones e insta a “fomentar la incorporación de las mujeres al tejido empresarial nacional, incentivando su fortalecimiento, visibilización y proyección internacional, como elementos clave para incrementar la tasa de actividad de las mujeres y crear empleo”.

Christina Oiticica
La pintora es conocida por la utilización de una técnica exótica neoconcretista que recuerda el land art y el ecoart: permite que los elementos de la naturaleza influyan en sus obras. Oiticica ideó la combinación del land art con la pintura realizada en los Pirineos franceses, cuando con una tela de unos 10 metros de largo, decidió pintar al aire libre en medio de la naturaleza.

Al finalizar su obra, la dejó secar en el mismo lugar. Al día siguiente, al ir a buscarla, descubrió que el polvo, la tierra, las hojas y algunos insectos se habían integrado en la tela. La naturaleza había influido sobre su pintura. Así que la artista brasileña empezó a pintar en bosques, valles y montañas de los Pirineos y el resultado de su trabajo se convirtió en el libro Las Cuatro Estaciones. Posteriormente, entre 2004 y 2005 enterró varias telas en la selva Amazónica (Brasil) y esperó un año a
desenterrarlas; en 2005, llevó su obra al Valle Sagrado de Ganeshpuri (India); y entre 2006 y 2008, eligió el Camino de Santiago como taller.

La artista compuso telas en distintos lugares del camino, utilizando el relieve de piedras, la lluvia, la nieve, la tierra, los pigmentos naturales y la cera. Oiticica, que deja sus telas en la tierra durante 9 meses (ciclo de la gestación) o un año (ciclo de las estaciones), ha expuesto en más de 60 galerías y museos de 12 países, como Carrousel du Louvre (París), Galería BACI (Washington), Luis Vuitton (San Paulo), Centro Cultural Francia-Brasil (Río de Janeiro), Museo Nacional de Bellas Artes (Rio de Janeiro) o Casa Oscar Wilde (Dublín), entre otras.