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La CrÓnica
El Festival de Cine de Sevilla, día a día
Por carmen jimenÉZ
A modo de prólogo, visto y no visto
Noviembre 2008.- El menú fílmico a degustar este año consta de 140 títulos repartidos en secciones, tales como la Oficial, Documentales a Concurso, Selección de la Academia del Cine Europeo, Eurimages, Focus Dinamarca: Dogma & Más, Panorama Andaluz, Objetivo Sarajevo, Mes de la Danza, Francia, Italia y Alemania; Terror Europeo, Colección Arte: Filmar la Arquitectura y los homenajes a David Lean y José Luis Borau.
Como particularidad, además, esta quinta edición y primera con el nuevo equipo presenta muchas películas ya vistas, como casi todas las que integran el ciclo del Dogma y las dedicadas a los realizadores antes citados. Nada que objetar al merecido reconocimiento a tales tendencia y autores, salvo que sus proyecciones diarias ocupan espacios horarios importantes. Esto, unido a la proyección de cuatro pases de prensa por la tarde, un día incluso con dos casi simultáneos, dificulta bastante la visión de las películas verdaderamente inéditas en Sevilla. Aquellas que representan al cine europeo más actual y que definen las señas de identidad del festival desde sus inicios.
Toma 1: Violencias
La apertura ha corrido a cargo de la italiana "Gomorra", de Matteo Garrone, Gran Premio del Jurado en el pasado Festival de Cannes y que también concursa aquí.
Está basada en la famosa novela de Roberto Saviano -presente en el certamen junto al realizador- que, desde entonces, vive en la clandestinidad, amenazado de muerte por la camorra napolitana, sobre la que trata su libro.
La película refleja diferentes historias de víctimas, cómplices, verdugos, capos y aprendices de matones en los territorios mafiosos en los que todo vale y todo cabe -tráfico de drogas, extorsiones, corrupción generalizada, asesinatos, vertidos tóxicos...- excepto la vida. Dotada de imágenes poderosas, actores que funcionan, buena captación de ambientes y clara vocación de denuncia, se ve lastrada, sin embargo, por un guiòn confuso y una realización atropellada y efectista en la que apenas sin distinguimos a los protagonistas de cada historia, y tiene muchos...
Sin ese conocimiento, y reconocimiento, sin el tempo necesario para dotarla de complejidad, y eso que su metraje es largo, la cinta deviene en un batiburrillo de personajes destilando adrenalina o resignación, según los casos, con el poder, la destrucción o la supervivencia como objetivos. Así, se pierden tanto el interés como la carga crítica.
De la selección propuesta por la Academia europea se proyectaron dos películas. La macedonia, dirigida por Teona Struger, "I am from Titov Veles", o la miserable vida de tres hermanas en la Yugoslavia post-Tito. Las denuncias sociopolíticas sugeridas en su arranque son anuladas por un tratamiento manierista, pseudopoético y pretencioso que ni siquiera es consecuente con lo que pretende reflejar.
Y lo mejor de la jornada, la griega "Correction", de Thanos Anastopoulos, una crónica nada al uso de un ex-convicto buscando su lugar y su redención en una Atenas poblada de emigrantes, desajustes sociales, paro y racismo. Austera, densa, habitada por silencios, hondura emocional y vocación de estilo, sabe eludir inteligentemente los tópicos de un género, el de los excarcelados, del que tenemos, por cierto, varias películas en el programa del Festival.
Toma 2: Códigos
En esta jornada, los códigos, escritos y no escritos, se hacen presentes. Códigos conyugales, profesionales y morales dentro y fuera de las normas.
Así, la rumana "Boogie", dirigida por Radu Muntean, de la Sección Oficial, describe cómo los códigos de convivencia sobre los que se asienta la estabilidad de una pareja, con un hijo y esperando otro, se ven alterados por un encuentro casual con unos amigos y compañeros de correrías del marido. La añoranza hará mella en el protagonista...
El realizador desaprovecha lamentablemente la oportunidad de desentrañar las trampas de la conyugalidad frente a la pretendida libertad de la soltería. Por el contrario, se embarca en una aventura tan banal como autocomplaciente en la que el masculino, y sobrado de misoginia además, es prácticamente el punto de vista dominante.
"Los purificados", del danés Jasper Jargil, es un documental inédito en Sevilla, de la Sección Focus Dinamarca, que reúne a cuatro de los creadores del peculiar código de realización cinematográfica conocido como Dogma. Lars Von Trier y Thomas Vinterberg, entre ellos. Se trata de una interesante reflexión colectiva sobre la teoría, práctica -con vídeos de los rodajes e imágenes de las películas- y dificultades con las que estos directores se enfrentaron a este estricto, austero y exigente modo de hacer cine. Esclarecedora, divertida y filmada a la Dogmática manera.
La austriaca "Revanche·, de Gotz Sprietman, perteneciente a la Selección de la Academia Europea, enfrenta a los diferentes códigos morales y de conducta en dos parejas de extracciones sociales y modos de vida diametralmente opuestos, cuyos destinos convergen de manera trágica. De factura un tanto tosca y con un arranque descorazonador, la película va ganando en interés por el inteligente desarrollo y evolución de los personajes y de la historia que sorprende y rompe esquemas, y huye de caminos y caracteres trillados.
Toma 3: Divismos
Las dos películas a concurso de la jornada, con ser de temáticas bien distintas, la rusa "The hollow", de Marina Razbezhkina, y la germano-húngara "Delta", de Kormel Mundruzco, tienen algo en común.
Siendo la primera una historia coral, con ínfulas de crónica épica, y la segunda, intimista y pretendidamente transgresora, ambas coinciden en su irritante vacuidad, disfrazada de ejercicio de estilo. Trufadas de secuencias y planos gratuitos en los que la morosidad pasa por virtud y los silencios por profundidad, mucho más claramente en la segunda, el divismo actoral de sus realizadores consigue anular cualquier aportación interesante sobre la confrontación de los deseos de realización individual en comunidades cerradas y primitivas.
Por el contrario, la italiana "Il Divo", de Pado Sorentino, perteneciente a la Sección Eurimages, es un retrato enormemente cáustico y corrosivo de la controvertida figura de Giulio Andreotti y de unas décadas nada prodigiosas en la historia de su país.
Interpretada por un extraordinario Toni Servillo, espectacular en su caracterización, y un estupendo reparto que sirve a la perfección el tono operístico, en clave de caricatura, y enormemente documentado con el que su director desnuda las miserias, delitos y corrupciones del poder político como único objetivo vital. Tan estimulante y divertida como excesiva y agotadora, hay que estar al tanto de la política italiana de la época para seguir su ritmo desenfrenado y apreciarla en toda su dimensión.
Toma 4: Familias
La familia, en sus diferentes formas y representaciones cinematográficas, está presente en todas las secciones que integran este certamen. Pero, en esta jornada particular, tres películas de la Sección Oficial la destacaron especialmente.
Así, la franco-islandesa "Back soon", de Sölveig Anspach, como la holandesa "Katia´s sister", de Mijke de Jong, basada, por cierto, en una novela del catalán Andrés Barba, describen el modus vivendi de familias atípicas. Ambas tratan de madres solteras -con dos hijos en el caso de la protagonista de la primera y dos hijas en la de la segunda, de distintos padres en ambos casos- que se ganan la vida de forma peculiar. Y, desde luego, ambas están realizadas por mujeres. Pero ahí acaban sus semejanzas.
"Back soon" es una comedia con mucho de road movie, sobre una poeta islandesa, vendedora de marihuana, que intenta traspasar su "negocio" para trasladarse a un país cálido junto a sus hijos. Y la película describe las peripecias, encuentros y tribulaciones varias antes de cerrar el trato que les permitirá cambiar de vida.
Presenta una fauna de personajes en los que el concepto de familia se extiende mucho más allá de los lazos de sangre. Fauna variopinta y atípica que nada tiene que ver con los usos y costumbres burgueses. Si sentido del humor y su desarmante naturalidad -tras la que se esconde una mirada sardónica sobre su país- son sus mejores bazas. Un divertimento inteligente sin mayores pretensiones.
"Katia`s sister" es un drama que explora la dureza de las condiciones de vida de unas emigrantes rusas en Amsterdam. Tres mujeres, la madre, ejerce la prostitución; la hija mayor -la Katia del título- una adolescente camino de seguir sus pasos y la menor, a través de cuya mirada y vivencias se nos cuenta la historia, es una chica cuya personalidad está anulada y de cuyo aislamiento, alienación y servidumbre trata esta dura crónica -pero contada sin hacer concesiones melodramáticas ni cargar las tintas- de una familia disfuncional al borde de la desintegración que encontrará -pese a todo- el camino para salir del desastre.
"Black ice", de Petri Kotwica, es, por el contrario, una familia aparentemente idílica formada por una pareja madura de profesionales de alto nivel. Ella es médica y él arquitecto. El descubrimiento fortuito de la mujer de la infidelidad del marido se convertirá en una espiral de graves daños colaterales.
Dotada de buena factura, un guión improbable y una trama más deudora del culebrón de lo que sus pretensiones estéticas sugieren, no aporta ninguna reflexión crítica sobre las trampas de los pactos conyugales en la alta burguesía ilustrada ni sobre las diferentes vivencias del hecho afectivo-erótico en los dos sexos.
Toma 5: Etiqueta negra
La cinta danesa “Just another love store”, una fascinante y heterodoxa mezcla de drama romántico, thriller y cine negro, realizada por Ole Bormedal, es lo más estimulante visto hasta ahora en el Festival.
La historia, que se inicia y culmina cíclicamente en un inesperado homenaje a la inolvidable “Subset boulevard”, sigue los pasos de un fotógrafo forense felizmente casado, con dos hijos, reconocido y estimado entre colegas y amigos, al que un trágico accidente automovilístico pone en contacto con una mujer que cambia por completo sus esquemas vitales.
Inteligentemente dialogada –“la vida es no ir de compras los sábados por la mañana”-, extraordinariamente filmada, con un tratamiento de la imagen, la música y el color de una belleza plástica extrema, sus valores cinematográficos no se quedan ahí, sino que contiene lúcidas reflexiones sobre el amor –amour fou, en este caso-, el matrimonio y la vida soñada frente a la real.
Un guión muy elaborado que sortea sabiamente la inverosimilitud, un malvado realmente dañino, una heroína vulnerable, ciega y amnésica, pero dotada de firmeza y determinación, y, albricias, nada que ver con la mujer fatal tan cara al género; un protagonista locamente enamorado, la fina ironía y la intensidad que la recorren, sus propios excesos… Una combinación irresistible.
Toma 6: Vejez
Esta fase de la vida ha sido especialmente mostrada en las dos últimas películas vistas en la Sección Oficial. Y, también, desde distintos ángulos y tratamientos.
A saber, en la israelí “My father, my lord”, un anciano rabino ultraortodoxo impone su fundamentalismo y prácticas religiosas –caducas y obsoletas, pero presentes en su sociedad y a lo largo del mundo- a su mujer e hijo. Su rigidez y dogmatismo son absolutos, aunque no exentos de ternura. Su director, David Wollach, muestra, de manera crítica pero morosa y reiterativa, bien filmada pero estática con respecto al desarrollo de los personajes, las consecuencias dramáticas de tal fundamentalismo.
Cambiando totalmente de registro, el alemán Andreas Dresen muestra la inesperada pasión entre una mujer sesentona, con un matrimonio estable, hija y nietos, y un hombre de setenta y seis. La película se titula “En el séptimo cielo” y es una valiente y decidida apuesta por la sexualidad, el erotismo y el enamoramiento entre dos ancianos cuyos cuerpos y relaciones eróticas nos son mostrados sin reservas y con la máxima dignidad. Intensa, consecuente y compleja, como sus protagonistas, rompe con un importante tabú social. Tiene un personaje femenino central –sin desdoro de todos los demás- conmovedor. Sólo hay que reprocharle cierta morosidad. Cosa, por otra parte, extensiva al ritmo de la mayoría de las películas de la Sección Oficial.
Toma siete: Mujeres
He aquí las cifras de la presencia de las mujeres en este festival. Como realizadoras, en la Sección Oficial, dirigen tres de los 14 largometrajes que la integran. En la Selección de la Academia Europea, dos de 16. En Eurimages, uno de siete. En Eurodoc, cuatro de 14, uno en régimen de codirección. En Short Matters, uno de 13. En Objetivo Sarajevo, tres de cuatro. En Panorama Andaluz, dos de 16. Ninguna en el Terror de Europa. Y dos presidentas de los jurados de las secciones Oficial y Eurodoc.
En cuanto a la calidad de sus obras, destacar, en la Sección Oficial, la divertida e inteligente frescura de la islandesa "Back soon", de Solveig Anspach, y la carga crítica profunda y compleja de la holandesa "Katia's sister", de Mijke de Jong. En la Selección de la Academia Europea, la presencia siempre estimulante de Doris Dörrie.
En el Panorama Andaluz resaltaron la reivindicación de las brujas, en el documental del mismo título de Pilar Távora, como sabias precursoras de los conocimientos científicos y como fitoterapeutas, sanadoras y con una importante función social de protección, ayuda y cohesión de sus comunidades. Asimismo, describe y denuncia la caza inquisitorial desatada contra estas mujeres en toda Europa durante varios siglos.
Y en "Retorno a Hansala", la granadina Chus Gutiérrez invierte el viaje de un marroquí, víctima del naufragio de una patera, a su lugar de origen para hacernos ver y sentir a las personas que están detrás de las cifras trágicas de este drama intolerable.
Y, sobre todo, la excelente película franco-austriaca "Tout est pardonnèe", de Mia Hansen-Love, inspirada en la vida de un familiar. Se trata de un drama cruel y sensible sobre una pareja feliz con una niña que se desintegra por la adicción a las drogas del marido, que, en principio, cuenta con el apoyo, comprensión y generosidad de la esposa hasta que la resistencia de ésta llega a su límite y le abandona... Once años después, con la mediación de la tía paterna, una adolescente se encuentra con el padre perdido. Ambos tratarán de recuperar la relación, venciendo ella las lógicas reticencias y prejuicios, y explicando él, de manera objetiva y autocrítica, los excesos que le llevaron a perderla... cuando la tragedia hace de nuevo su aparición.
Narrada con fuerza, intensidad y delicadeza. Con una comprensión, empatía y ternura hacia sus personajes y una puesta en escena sutil y poderosa, ajena a estridencias y efectismos, ha sido una de las joyas de la más bien gris y anodina oferta cinematográfica de esta edición del festival.
Toma ocho: A modo de epílogo: El palmarés y una ausencia
Las mujeres, al podio. El Jurado Oficial rompió esquemas al conceder el Giraldillo de Oro a la franco-islandesa "Back soon", de la realizadora Solveig Anspach, un divertimento ligero e inteligente. Asimismo, otorgó el Giraldillo de Plata a otra directora, la holandesa Mijke de Jong por "Katia's sister", una dura crónica de una familia disfuncional, y su Premio Especial a la fallida "Gomorra", del italiano Mateo Garrone.
El Gran Premio del Público fue para otra de las apuestas comerciales de este certamen, la taquillera cinta francesa "Bienvenidos al norte", de Dany Boon.
El Giraldillo de Oro de Documentales a Concurso fue para la muy digna franco-rusa-suiza "La madre", de Antoine Cattin y Pádel Kostomarov.
El Premio Euroimage fue para la brillante 'Il Divo' de Paolo Sorrentino y el Premio Especial por su larga y fecunda trayectoria al director polaco Andrzej Wajda.
La ausencia fue el Premio que otorgó el Jurado de la Crítica, avalado y promovido por la organización del festival, que, tras reunirse y deliberar, decidió otorgar su galardón a la ya mencionada "Katia´s sister", a la que, de no haberle correspondido también el Giraldillo de Plata del Jurado Oficial, se la hubiera dejado sin reconocimiento alguno. En el acta de este premio ninguneado se argumentaba la concesión por su denuncia a "la explotación de las mujeres como tales y como inmigrantes en las sociedades occidentales dentro de un tratamiento fílmico nada convencional".
Quede constancia en estas líneas de tan incomprensible ausencia dentro del palmarés oficial, reproducido por todos los medios de comunicación, y del triste y desairado papel que se le ha hecho jugar a la crítica, reunida a instancias del certamen, para luego invisibilizarla y anularla a todos los efectos.
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